Salud

Siniestros viales en Argentina: un problema sobre ruedas

Las alarmantes cifras sobre muertes en siniestros viales parecen no hacer mella en una sociedad que sigue permitiendo conducir con alcohol en sangre. Las principales víctimas, la gente joven.

La Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) dio a conocer que 3.861 personas fallecieron como consecuencia de siniestros viales durante 2021 (-21% que 2019). Un informe que abarca el primer cuatrimestre de 2022 indica que en ese período se registraron 1.200 siniestros con 1.339 víctimas fatales. Implica 89 víctimas más que en el mismo período del año anterior. El 38% tenían entre 15 y 34 años.

La definición de siniestros viales, a diferencia de “accidentes viales”, refiere a hechos que se podrían haber evitado. Distintos estudios indican que el factor humano es el responsable de casi el 90% de los siniestros viales y solamente el 5% son a causa de factores vehiculares y/o externos (como el clima o fallas en la infraestructura vial). Es por ello que resulta oportuno preguntar ¿cómo evitarlos?

Según datos remitidos por la ANSV, el vehículo más involucrado fue la moto que provoca 4 de cada 10 muertes. Las tasas más elevadas fueron en el norte del país. Esos datos fueron validados por Ernesto Arriaga, Periodista especializado en Tránsito y Seguridad Vial, en diálogo con el programa Diga 33 (FM SECLA 106.1). Mencionó también que “en el interior del país, al no haber colectivos, los chicos van en moto al colegio sumado a que el 70% de ellos no usa casco”.

Es una realidad que los argentinos se encuentran atravesados por un nivel de estrés que va en detrimento de la calidad de vida. Los factores económicos, laborales, sociales e intrafamiliares afectan de manera directa la conducta y sentarse al volante no exime de todo ese estrés. “El estrés se traduce al pie derecho del acelerador, a una conducción agresiva y no preventiva. En el mundo, cuando alguien se equivoca dicen: ¡Cuidado! Acá te echan el auto encima, se pelean y hasta se tirotean”, graficó Arriaga.

Para Arriaga “la conducción preventiva tiene que salvar vidas. No puede existir permisividad en los mínimos de alcohol en sangre al momento de estar al volante y las penalidades al momento de infringir las normas deben ser muy estrictas”. Por otro lado, pone el foco en la falta de educación vial y pide concientizar sobre ello en las escuelas primarias como “lo dice la ley de educación vial 24.449. Solo resta aplicarla en el jardín, escuela primaria, secundaria y terciaria”. Arriaga carga responsabilidades sobre el Poder Legislativo y el Judicial, claves a la hora de legislar y hacer cumplir las leyes.

El Dr. Alberto Crescenti, Director del Sistema de Atención Médica de Emergencia (SAME) afirmó en el mismo programa que los siniestros viales los ve como “Una gran preocupación” porque “El SAME se encuentra altamente demandado y de todas las salidas que realiza el 40% son por siniestros viales”. Al mismo tiempo, recuerda: “El semáforo tiene 2 colores, rojo o verde, y no amarillo” y: “Al ciudadano argentino le cuesta respetar las leyes de tránsito”. Coincidió con Arriaga e hizo hincapié también en la necesidad de que sean las escuelas los ámbitos en donde se empiece a educar sobre vialidad, sabiendo que “es un tema fundamental y la clave que nos sacará adelante”.

Conociendo las causas y motivos que provocan los siniestros viales, sabiendo cuáles son los problemas y cómo se pueden solucionar, cabe la pregunta entonces ¿por qué no se puede evitar? La Ley de alcohol cero al volante y la Educación Vial parecen más necesarias que nunca en un país donde la “inseguridad vial” sigue siendo la principal causa de muerte en menores de 35 años. ¿Hasta cuándo?

Dra. Florencia Baglioni

MN 127347

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba