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Pan dulce argentino: la receta clásica que no falta en la mesa de las Fiestas

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Con frutas abrillantadas, frutos secos o chips de chocolate, el pan dulce es uno de los grandes protagonistas de las mesas argentinas durante la Navidad y el Año Nuevo. Heredero del panettone italiano que trajeron los inmigrantes a fines del siglos XIX, este producto fue adaptándose al paladar local hasta convertirse en una tradición infaltable de las celebraciones de fin de año.
En cada hogar, panadería o emprendimiento artesanal existe una versión propia. Sin embargo, la receta clásica argentina conserva una base común: una masa esponjosa, aromatizada con cítricos, vainilla y ron o agua de azahar, que se rellena generosamente y se hornea en moldes altos de papel.

Una tradición que se renueva cada diciembre
El pan dulce llegó al país de la mano de la inmigración italiana y encontró en la Argentina un terreno fértil para reinventarse. Con el tiempo, se sumaron ingredientes locales y variantes económicas o gourmet, pero el ritual de elaborarlo o comprarlo para compartir en familia se mantiene intacto.
Prepararlo en casa es, para muchos, una forma de sostener la tradición y de recuperar el espíritu artesanal de las Fiestas. La receta no es compleja, pero sí requiere paciencia, respeto por los tiempos de levado y buenos ingredientes.


La receta clásica del pan dulce argentino
Ingredientes (para 2 panes medianos):
1 kg de harina 0000
250 g de manteca
250 g de azúcar
5 huevos
50 g de levadura fresca
250 ml de leche tibia
1 cucharada de miel
Ralladura de 1 limón y 1 naranja
1 cucharada de esencia de vainilla
1 cucharada de agua de azahar o ron
300 g de frutas abrillantadas y/o frutos secos
1 pizca de sal

Preparación:
Disolver la levadura con la miel y un poco de leche tibia. Dejar reposar hasta que espume.
Formar una corona con la harina y la sal. En el centro colocar el azúcar, los huevos, la manteca blanda, la ralladura, la vainilla y el agua de azahar o ron.


Agregar la levadura activada y comenzar a integrar, incorporando de a poco el resto de la leche.
Amasar hasta lograr una masa lisa y elástica. Tapar y dejar levar hasta que duplique su volumen.
Incorporar las frutas y frutos secos, amasando suavemente para distribuirlos.
Dividir la masa, colocar en moldes de papel para pan dulce y dejar levar nuevamente.
Hornear a temperatura moderada (170 °C) durante 40 a 45 minutos.
Retirar, dejar enfriar y, si se desea, pincelar con almíbar o decorar con azúcar impalpable.
Un clásico que atraviesa generaciones


Más allá de las variantes modernas con chocolate, rellenos o sin frutas, el pan dulce sigue siendo un símbolo de encuentro y celebración. En cada rodaja se condensa una historia de inmigración, trabajo y mesa compartida, reafirmando su lugar como uno de los sabores más representativos de las Fiestas argentinas.

Por: Loli Belotti

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