Salud

Golpe de calor

15000 muertes en el verano europeo muestran lo que el calentamiento global puede producir.

El hospital de Neuquén ocupó todas sus camas por la ola de calor que padece la Patagonia.

Conozca los síntomas, el tratamiento y cómo prevenir los golpes de calor.

La insolación es un trastorno ocasionado por el exceso de calor en el cuerpo que se produce por la exposición prolongada a altas temperaturas o al esfuerzo físico, extenuante en un clima caluroso. Es la forma más grave de lesión por calor y puede provocar la muerte si no se actúa a tiempo. Se produce cuando la temperatura corporal alcanza los 40 °C o más. 

Síntomas  

Temperatura corporal por encima de los 40°C, cansancio excesivo, calambres, estado mental o comportamiento alterado, confusión, agitación, dificultad para hablar, irritabilidad, delirio, convulsiones y coma.

Taquicardia y taquipnea, se aceleran el ritmo cardiaco y la respiración como mecanismos compensatorios.

Congestión facial, alteración de la sudoración, piel caliente y seca o ligeramente húmeda que se enrojece a medida que aumenta la temperatura.

Náuseas, vómitos y cefalea

Factores de riesgo 

Edades extremas, los niños y los mayores de 65 años porque su sistema nervioso está en desarrollo o se empieza a deteriorar.

Esfuerzos físicos como el entrenamiento militar o las maratones en climas calurosos.

Exposición repentina al calor extremo, como en los viajes a zonas muy calurosas o en las olas de calor.

Falta de sistema de refrigeración, sobre todo el aire acondicionado.

Algunos medicamentos afectan la capacidad del organismo de mantenerse hidratado y responder al calor. Ejemplos vasoconstrictores, diuréticos, beta bloqueantes, antidepresivos, antipsicóticos. También los estimulantes, las anfetaminas y la cocaína.

 Algunas enfermedades crónicas, como las cardíacas o las pulmonares, podrían aumentar el riesgo de sufrir un golpe de calor. Lo mismo puede decirse de la obesidad, el sedentarismo y los antecedentes de haber padecido un golpe de calor

Desencadenantes

Usar demasiada ropa, lo que evita que el sudor se evapore fácilmente y enfríe el cuerpo

Beber alcohol, lo que puede afectar la capacidad del organismo de regular la temperatura

Deshidratarse por no beber suficiente agua para recuperar los líquidos que se pierden al sudar

Tratamiento inicial

Lleve a la persona a la sombra, quítele el exceso de ropa y use medidas de enfriamiento. Colóquela en una bañera con agua fría o en una ducha fresca, rocíela con una manguera de jardín, pásele una esponja con agua fresca, abaníquela, o colóquele compresas de hielo o toallas húmedas y frías sobre la cabeza, el cuello, las axilas y la ingle.

Llame al servicio de emergencias médicas o traslade al paciente a una institución de salud.

Sin una respuesta rápida para bajar la temperatura, el golpe de calor puede provocar que el cerebro y otros órganos vitales se afecten, dejando secuelas permanentes u ocasionando la muerte. 

Prevención

El golpe de calor se puede predecir y evitar. 

Use vestimenta holgada y liviana, evite las quemaduras solares, use protector solar, anteojos de sol y sombreros o gorras.

Manténgase hidratado y no tome alcohol.

Elija los momentos menos calurosos del día para hacer sus tareas.

Guillermo Moschino MN 113892

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