
Salud mental y cuidados paliativos: dos desafíos que ponen en el centro la dignidad humana
Cada 10 de octubre, el mundo llama a reflexionar sobre la salud mental y los cuidados paliativos, dos pilares de una atención sanitaria más humana, accesible e integral.
La agenda sanitaria internacional pone el foco en dos cuestiones fundamentales para el bienestar de las personas: la salud mental y los cuidados paliativos. Ambas efemérides invitan a revisar cómo las sociedades acompañan el sufrimiento, garantizan el acceso a la atención profesional y reconocen las necesidades físicas, emocionales y sociales de quienes atraviesan situaciones complejas.
El Día Mundial de la Salud Mental busca generar conciencia sobre la importancia del bienestar psicológico, promover la prevención y combatir los prejuicios que todavía persisten alrededor de los trastornos mentales. La fecha también recuerda que la salud no se limita a la ausencia de enfermedades físicas, sino que incluye el equilibrio emocional, la posibilidad de establecer vínculos saludables y la capacidad de afrontar las dificultades de la vida cotidiana.
La Organización Mundial de la Salud sostiene que la salud mental es una parte esencial de la salud integral. Sin embargo, millones de personas en todo el mundo encuentran obstáculos para acceder a tratamientos oportunos, recibir un diagnóstico adecuado o sostener un proceso terapéutico. A las dificultades económicas y a la desigualdad en la disponibilidad de servicios se suma, en muchos casos, el temor a ser juzgadas por su entorno.
La ansiedad, la depresión y otros problemas de salud mental pueden afectar la vida familiar, las relaciones sociales, el desempeño laboral y la calidad de vida. Por eso, reconocer las señales de malestar, consultar con profesionales y contar con redes de apoyo constituye un paso importante para evitar que el sufrimiento se prolongue en silencio.
Hablar de salud mental también implica comprender que pedir ayuda no es una señal de debilidad. La escucha, el acompañamiento y la posibilidad de acceder a atención especializada pueden marcar una diferencia significativa. Al mismo tiempo, resulta fundamental que las políticas públicas contemplen la prevención, la atención comunitaria y la continuidad de los tratamientos, sin discriminación ni barreras injustificadas.
En Argentina, la Ley Nacional de Salud Mental 26.657 establece un marco para la protección de los derechos de las personas que atraviesan padecimientos mentales y promueve un modelo de atención respetuoso de su dignidad, autonomía e inclusión social. Su aplicación representa un desafío permanente que requiere recursos, equipos interdisciplinarios y una articulación efectiva entre los distintos niveles del sistema sanitario.
La jornada del 10 de octubre también coincide, en 2026, con el Día Mundial de los Hospicios y los Cuidados Paliativos, una conmemoración que se celebra el segundo sábado de octubre. Esta iniciativa busca visibilizar la necesidad de garantizar atención y acompañamiento a las personas que viven con enfermedades graves, así como brindar apoyo a sus familias y cuidadores.
Los cuidados paliativos tienen como objetivo mejorar la calidad de vida de los pacientes mediante la prevención y el alivio del sufrimiento. Esto incluye el tratamiento del dolor y de otros síntomas, pero también la atención de las necesidades emocionales, sociales y espirituales que pueden aparecer durante una enfermedad. Lejos de limitarse a los últimos días de vida, pueden incorporarse desde etapas tempranas de enfermedades que amenazan o limitan la vida, incluso junto con tratamientos destinados a controlar la enfermedad.
Su importancia radica en comprender que la atención médica no consiste únicamente en curar. Cuando la curación no es posible o cuando una enfermedad requiere un abordaje prolongado, aliviar el dolor, respetar las decisiones de cada persona y acompañar a su entorno se convierten en objetivos esenciales de la atención sanitaria.
El acceso a los cuidados paliativos, sin embargo, continúa siendo desigual en numerosas regiones del mundo. La disponibilidad de equipos especializados, medicamentos para el alivio del dolor y profesionales capacitados resulta determinante para que los pacientes puedan recibir una atención adecuada. También es necesario superar la idea equivocada de que solicitar cuidados paliativos significa abandonar un tratamiento: su propósito es mejorar el bienestar y acompañar a la persona durante el curso de la enfermedad.
Aunque la salud mental y los cuidados paliativos responden a necesidades diferentes, ambas conmemoraciones comparten un mensaje central: las personas deben ocupar el centro de las decisiones sanitarias. Escuchar sin juzgar, aliviar el sufrimiento, respetar la autonomía y garantizar el acceso a servicios de calidad son responsabilidades que atraviesan todas las etapas de la vida.
Este 10 de octubre, la invitación es a hablar de aquello que muchas veces permanece oculto: el sufrimiento emocional, el dolor físico, el miedo, la incertidumbre y la necesidad de sentirse acompañado. La construcción de una sociedad más saludable requiere no solamente hospitales, medicamentos y profesionales, sino también empatía, información y compromiso colectivo.
Porque cuidar la salud significa atender el cuerpo, reconocer las emociones y preservar la dignidad de cada persona, incluso en los momentos de mayor vulnerabilidad.
Por: María Lorena Belotti




